En tiempos de sequía (en puntos) y de aridez (de rendimientos) cualquier brote (el empate con Platense) puede representar oro en polvo.
Ni los nuevos prospectos (las incorporaciones) ni las diversas exploraciones (de esquemas) venían dando resultado en el nuevo año, después de los grandes hallazgos (léase campañón) de la temporada pasada.
Quizá por eso, el rostro pospartido de Lucas Pusineri era un espejo nítido en el que se reflejaba, inocultable, el alivio por llevarse algo de un reducto que no es sencillo, en un contexto en el que la paciencia no sobra.
“A partir de este punto ojalá que podamos construir algo mejor en el futuro”, afirmó de entrada el técnico en una salita de prensa del estadio “Ciudad de Vicente López” que más se asemejaba a un abarrotado sauna.
Algo es (mucho) mejor que nada, podría definirse filosóficamente la cosecha del “Decano” en su paso por la zona norte del Gran Buenos Aires.
Ante la consulta de LA GACETA sobre sus declaraciones previas, acerca de los efectos positivos que tendría para su equipo cortar la racha negativa con una victoria frente al “calamar”, Pusineri precisó: “sí, el punto también sirve”.
Y enseguida aclaró: “tuvimos la oportunidad para ganar el partido, pero después de la incomodidad de dos derrotas consecutivas es importante poder cambiar el aire y esto ha sido muy bueno para nosotros”.
El entrenador se refirió a esas chances que se escaparon como arena entre los dedos. El cabezazo en el travesaño de Hernán De la Fuente, el mano a mano que Ignacio Arce le sacó a Marcelo Estigarribia, la palomita de Cristian Menéndez también frustrada por el ex arquero de San Martín…
“Tuvimos dos o tres situaciones muy claras, pero estamos padeciendo tal vez esa cuotita… Y tenemos que seguir trabajando para mejorar”, advirtió el DT.
Un aspecto positivo de la visita a Platense fue haber pegado el primer grito oficial de 2023. El tanto de Estigarribia -que ya había convertido dos frente a The Strongest durante la pretemporada- evitó que Atlético figurara con un récord negativo de cero gol en tres fechas.
¿A qué adjudica la falta de efectividad? “No es fácil hacer goles, los partidos se ganan en el mínimo detalle. Trabajaremos en la eficacia; que tengamos nuestras situaciones es muy bueno, después la eficacia hace que vos puedas concretar o no”.
“Pero en definitiva nosotros nos quedamos con las situaciones creadas que realmente fueron buenas para intentar ganar el partido”, apuntó “Pusi”, quien por tercer partido consecutivo arrancó con Mateo Coronel y Estigarribia en ofensiva. En el segundo tiempo en Vicente López los sustituyó por Menéndez e Ignacio Maestro Puch.
Precisamente, Pusineri aludió al complejo momento de Maestro Puch, quien integró el plantel del Sub-20 eliminado prematuramente del Sudamericano.
“Es una frustración (para él) por no haber podido lograr el objetivo, pensábamos que no íbamos a poder contar con él durante todo el semestre por el Sudamericano y el Mundial a mediados de mayo… Esta frustración generalmente se vive en el fútbol -apuntó-. El otro día leía un cartel que decía que ‘la quinta es la vencida’, por los Mundiales en los que Messi no había podido conseguir el bendito trofeo. Entonces bueno, en definitiva hay que perder mucho para poder ganar otras cosas”.
Y agregó sobre el juvenil atacante: “tal vez los logros venideros serán muy buenos, porque tengamos en cuenta que es un jugador muy joven y en este proceso estamos hablando de un jugador muy importante”.
Finalmente, ante otra consulta de LA GACETA, el entrenador “decano” dio cuenta de sus motivos al darle oportunidades a Adrián Sánchez y a Ramiro Ruiz Rodríguez desde el inicio (en lugar de Renzo Tesuri y de Francisco Di Franco).
“Cuando uno pierde un partido en el afuera se trata de encontrar culpables… Yo no busco culpables en una derrota, las variantes las hicimos sobre todo por un tema de características distintas y por ir buscando”, afirmó.
“Ojalá que el resultado y el ensamble se vean mejor en los próximos partidos”, deseó “Pusi”, poniendo proa hacia Vélez Sarsfield, su próximo objetivo, el lunes de Carnaval en el “José Fierro”.